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domingo, 1 de septiembre de 2013

Madridisco

Isco lleva 3 goles en 3 partidos con el Real Madrid. Una barbaridad.

Los fichajes de Modric e Isco aquejaron de lo mismo: sufrieron campañas despreciativas en busca de desestabilizar al club. Al croata se lo llegó a comparar incluso con De Las Cuevas, en un burdo intento de desprestigiar a un internacional que era figura indiscutida en su equipo anterior, el Tottenham, un equipo de fase de eliminatoria de Champions League. A Isco se lo llamó desde sobrevalorado, a pesar de haber sido la estrella de un equipo casi semifinalista de Champions y declarado Golden Boy europeo, hasta culé. Mucho peor lo segundo, un insulto flagrante, que lo primero. Con Modric han tardado unos meses en tenerla adentro, pero con el malagueño no tardaron ni cuatro partidos.

domingo, 3 de marzo de 2013

Juego de lágrimas

Ni con los suplentes, oye.

Por Pablo Calvo

Prometía una pachanga insignificante. Uno de esos partidos descafeinados que hemos visto al Real Madrid durante gran parte de la temporada en Liga. Una indolencia potenciada por una batalla crucial que se avecina el martes por la noche, noche de Champions, noche épica. El equipo local, salpicado abundantemente por jugadores de los denominados suplentes, saltaba al campo para intentar dar la estocada a un Barcelona tocado psicológicamente por el enfrentamiento de Copa. Los blaugranas, fieles a su historia de victorias menores, buscaban recuperar parte del honor perdido con una victoria en feudo madridista. Pero, siempre fieles a su historia ambos equipos, los culés continuaron su camino a la autodestrucción característica de su club mientras que el Real Madrid, con suplentes sí, pero imbuidos por la mística que acapara la camiseta blanca, acabó doblegando a su némesis. Una pachanga, sí. Pero de esas que te dejan una sonrisa en la cara.

Los de Concha Espina se adelantaron pronto en el marcador, con un gran centro de Morata que remató Benzema. Sin embargo, no todo iba ser un camino de rosas. En el único remate entre los tres palos de los blaugranas en la primera parte, Messi marca ante la pasividad defensiva de Ramos y la cantada de Diego López que cede su palo a un disparo que no fue ni ajustado ni potente. En el segundo periodo, Mourinho llamó al séptimo de caballería y el partido dio un vuelco: Cristiano y Khedira ingresaron como bulldozers para destrozar el patoso juego visitante. El panzer alemán destrozó el juego interior del Barcelona mientras que la saeta lusa perforó reiteradas veces la zaga visitante. CR7 fue tan vital para el encuentro que en los escasos minutos que participó en el juego remató más veces a puerta (6) que todo el Barcelona en 90' (5). Piqué, el conocedor de todos los secretos del portugués, volvió a estar fuera de quicio. En la primera jugada que Cristiano Ronaldo lo encaró, lo zancadilleó y le sacaron la tarjeta amarilla. Luego un lanzamiento de falta suyo a la cruceta con el 2-1 ya en el marcador terminó de confirmar lo que medio planeta piensa: Actualmente es el mejor jugador de mundo.

El final del partido nos mostró a un Barcelona en plena fase de inmolación, una peineta, como la de Alba al público, a sus tan clamados valores y seny. Un piscinazo de Adriano desató la catarsis culé en el campo de juego. Hasta siete jugadores rodearon al árbitro para coaccionarlo a pitar una pena máxima que no fue. Un escandaloso gesto de Piqué y un encaramiento lamentable de Victor Valdes con el colegiado, que le costó la expulsión, fueron las últimas escenas que otorgó el choque. Mientras unos celebraban una victoria memorable coreados por un público volcado, otros se dedicaban a jugar a su juego favorito: el de las lágrimas.


Premio Di Stefano - Pepe: Don Kleper ha vuelto a funcionar de apisonadora en el centro del campo para desarticular el juego interior del rival. Lo logró con creces y fue una constante fuente de terror para los mediocentros culés.

Premio Tuercebotas - David Villa: Estoy seguro que el asturiano, por las noches, coge su contrato con el FC Barcelona y solloza mientras lo ve. Volvió a ser una sombra de lo que fue en el Valencia, pastando en la banda para que Messi tenga sus aclarados.

Premio Stoichkov - Jordi Alba: El canterano pasa un claro momento de excitación cuando juega contra el Madrid. Está pasado de revoluciones y volvió a dar la nota con una peineta al fondo sur. Patético.

Premio Redondo - Coentrão: Fabio ha hecho un partido legendario tanto en defensa como en ataque. El lateral portugués está atravesando un momento de forma excepcional.

domingo, 24 de febrero de 2013

La gran esperanza blanca

Por Pablo Calvo

El partido en Riazor lo hemos visto reiteradas veces esta temporada: un Real Madrid apático e indolente que decidió venir a La Coruña en paseo vacacional y no a respetar su cita profesional. La casta, orgullo y pundonor que caracteriza al escudo madridista, y que se presupone que los futbolistas que lo defienden deben ostentar, parecía que se habían quedado en el hotel de la concentración.

Cuando parecía que el Deportivo iba a alzarse con una merecida victoria, luego de perdonar ocasiones claras en la primera mitad, apareció el de siempre. El que parece nacido para la gloria más alta. Ese que nunca se rinde y juega todos los partidos al 101%, sin especular con el rendimiento. Cristiano Ronaldo, el evidente líder de este equipo y barco insignia de la armada blanca, cogió las riendas del partido para arrastrar a sus compañeros de la apatía al descaro y la voluntad. Rápidamente, muchos jugadores, entre ellos los que ingresaron al campo con él (Özil y Khedira, las otras bujías del motor de los de Mou), se contagiaron del espíritu guerrero del titán luso. Es tal el peso de CR7 en la plantilla que acabó siendo el jugador que más veces tiró, más pases decisivos, más regates y más faltas recibió. Eso sólo en poco más de 30 minutos. Es demencial.

No obstante, fue Kaká el hombre que metió al Madrid en el encuentro con un tanto marca de la casa. De esos que metía en el Milán... Cuántas veces hemos escuchado esta frase desde que el brasileño aterrizó en Barajas. El César lo que es del César: la clase del carioca es innegable. Una pegada con rosca endiablada, unos pases que parecen estocadas y una calidad en general que debería ser enviada en todo el globo terráqueo. Pero su inconveniente es el ocaso de su forma física, que le sacó la chispa y la potencia que sí tenía en el conjunto milanés. Esa falta de punch es crítica para que adquiera el peso que se merece, por historia más que nada, en la plantilla. Y el que culminó la remontada fue otro que hizo un partido más bien flojo: Gonzalo Higuaín. El Pipita, un perro mordedor de defensas rivales, se volvió últimamente en un cachorro ladrador, más cerca de un yorkshire que de un rottweiler. Se le ve desconectado del partido en muchos lances, pero lo que no se le puede negar es su fe perenne de cara al gol. En el segundo gol, Kaká asiste con precisión a un Cristiano que, generoso como siempre (a pesar que algunos eruditos con micrófono radiofónico nos quieran vender su realidad paralela), cede el gol a un Higuaín, que por primera vez en el partido (minuto 88'...) hace un desmarque perfecto para marcar a puerta vacía. Una jugada de fútbol sala a una velocidad de vértigo. Si bien es verdad que los goles fueron marcados por dos jugadores muy marcados durante el transcurso del encuentro, no podemos dejarnos engañar por los fuegos de artificio. El verdadero artífice de la remontada fue la actitud contagiada por la supernova lusa.

Ahí parecía morir el partido: quedaba escasos dos minutos para el pitido final y el Deportivo parecía completamente nocaut, tanto física y mentalmente. Pero siempre tiene que dar la nota el de siempre: el del pito. Álvarez Izquierdo, barcelonés de nacimiento y de corazón, parecía tenérsela jurada a Di María o al Real Madrid y perdió la cabeza al sacar una roja de risa en el minuto 91 al extremo argentino. Para más inri, y dejando en evidencia que era una expulsión dolosa, refleja las tarjetas en el acta a la inversa y mintiendo descaradamente. Algo que en un país con un federación seria es motivo de "nevera" fulminante, pero que aquí, con los tejemanejes culés intoxicando la RFEF, culminará con una palmadita en la espalda y pitar una final de Copa del Rey o partido de transcendencia en los próximos meses.

De todos modos, la semana fantástica del Real Madrid comienza el martes a las 21:00, jugándose en el Camp Nou media temporada. En Barcelona veremos quién será el gran favorito para ganar la Copa del Rey. El madridismo espera con fe este momento, esperando con ansia que la gran esperanza blanca, Cristiano Ronaldo, vuelva a pedir calma a una afición que pedirá la cabeza de los blancos en bandeja. Esperamos que lo único que reciban es ver a un Real Madrid finalista de Copa.


Premio Di Stefano - Riki: El ex del Getafe hizo un partido espectacular. Hizo todo bien en sus minutos en el campo, incluso un gol que parecía imposible de marcar.

Premio Tuercebotas - Di María: Impreciso en ataque, impreciso en defensa y encima acabó expulsado. El Di María de Mestalla en aquel partido del 5-0 fue un oasis temporal en el medio del desierto.

Premio Stoichkov - Álvarez Izquierdo: El colegiado del encuentro ha hecho algo que ningún trencilla debería hacer: perder la cabeza. En la última jugada del partido cometió el máximo pecado.

Premio Redondo - Özil: A Mesut le tocó reconstruir un centro del campo desde cero junto a Khedira. Rápidamente cogió las riendas del mediocampo madridista y nos ofreció sus típicas pinceladas de artista refinado.

domingo, 22 de abril de 2012

Somos y seremos

Por Pablo Calvo
"Callaos, perros. Aún no he dicho mi última palabra"

Resulta realmente increíble cómo este Real Madrid puede ser tan bipolar: puede pasar de hacer partidos nefastos un martes por la noche a derrotar sin paliativos a uno de los mejores equipos de la historia del fútbol el sábado siguiente. Los extremos nunca son buenos, pueden afirmar los especialistas en la materia, pero la verdad es que la montaña rusa de emociones por las que los pupilos de José Mourinho nos hacen pasar hace vibrar hasta al más impermeable de los madridistas.

El trascendental choque en el Nou Camp ha significado mucho más que una simple victoria, muchísimo más que tres puntos en una Liga que hace dos meses estaba muy de cara y que ahora, mientras escribo estas palabras, está prácticamente resuelta. Más aún: lo de anoche en la capital catalana representa mucho más que un campeonato, la 32º Liga del club más ganador del mundo. No. Es mucho más que todo eso junto. Lo que aconteció en Can Barça fue la caída del muro de Berlín futbolístico que había entre este Real Madrid y su ilustre historia. Una muralla que empezó a derrumbarse en la vuelta de Copa y que ayer Cristiano Ronaldo se tomó el descarado atrevimiento de dinamitar hasta convertirla en una atajo de rocas informes que tendrá que recoger al FC Barcelona. Un equipo blaugrana que ve cómo su figura no le pudo resolver sus últimos dos partidos y que ha cosechado sendas derrotas por esa razón. Volvió a quedar latente en la templada noche de la Ciudad Condal: los de Guardiola sufren una grave messidependencia.

Mientras tanto, la súper nova lusa del Real Madrid volvió a marcar por tercera vez consecutiva en un Clásico (3 goles en los últimos 3 Clásicos, una proeza solamente igualada por fenómenos como Gento, Puskás y Juanito). Y lo hizo de la mejor manera posible: silenciando a un estadio que ladraba como una jauría de canes famélicos, oliendo la sangre que suponían que había salpicado el kafkiano gol de Alexis. No hay mejor manera de devolver un puñetazo que un puñetazo aún más fuerte. Y tanto que lo fue. El golpe que le propinó el de Madeira a los locales fue demoledor. Mandó a la lona a un Barcelona que nunca supo reponerse al duro impacto. Y con el Barcelona, cayó también su afición, que terminó callada contemplando inexorablemente la exhibición del astro madridista.

Ha sido un encuentro que traerá una dura resaca para los derrotados, pero también para los que se han alzado con la victoria. "Noches felices, mañanas tristes" alega el proverbio popular, y no es para menos. Para propios, hay que sobrepasar el resacón que conlleva una victoria de antología como la de ayer, para volver a plantar los pies sobre la tierra y comenzar a preparar la siguiente batalla que nos queda: La visita del Bayern Múnich al Santiago Bernabéu. Para extraños, porque van a tener que juntar las piezas de cristal que el martillazo de Cristiano Ronaldo ha causado y para afrontar su propia guerra contra un Chelsea que tiene más sed de venganza que fútbol para ofrecer.

Aún así, el sentimiento de victoria no es nuevo para un club que tiene en sus vitrinas cientos y cientos de trofeos que acreditan su acaudalada historia, repleta de éxitos y gloria. Parece que el mosaico que desplegó la afición culé ayer en el Nou Camp fue premonitorio, un mensaje dirigido al club blanco: somos y seremos. Efectivamente, querido aficionado blaugrana. Somos y seremos. Pase lo que pase, somos y seremos los más grandes. Porque el alma madridista no es una moda pasajera o un efímero frenesí de títulos en casi un lustro. La casta madridista perdura durante numerosas décadas, durante siglos enteros. La leyenda madridista está de vuelta. Sin duda, somos y seremos.


Premio Di Stefano - Cristiano Ronaldo: El luso volvió a demostrar por qué tiene que ser el próximo Balón de Oro. Le ganó su duelo personal a un desaparecido Messi, marcó otra vez contra los culés y ha derribado esa pared psicológica que afligía a la actual plantilla del Real Madrid. Un jugador de leyenda.

Premio Tuercebotas - Cristian Tello: El canterano (del Espanyol) ha hecho un partido nefasto. Las escasas veces que se pudo ir de Arbeloa no supo resolver correctamente, y cuando tuvo ocasiones clarísimas de gol, las marró inexplicablemente. Estuvo muy revolucionado y demostró que aún está verde para las grandes citas.

Premio Stoichkov - Daniel Alves: Un habitual en esta sección, el brasileño pasó más tiempo en el piso simulando patas y agresiones que jugando al fútbol, neutralizado por cierto impecablemente por un imperial Coentrão. Curioso que simule agresiones, porque él fue el protagonista de la única que hubo en el partido: le clavó los tacos en el estómago a Cristiano Ronaldo. El árbitro le pitó falta al luso y el 2 blaugrana se fue, nuevamente, de rositas.

Premio Redondo - Sami Khedira: El alemán ha sido un pulpo en el centro del campo. Robó mucho, recuperó aún más y distribuyó correctamente. Nunca perdió su posición y encima marcó. Sin duda, un día nefasto para sus detractores.

martes, 17 de abril de 2012

Los sospechosos habituales

Por Pablo Calvo

El personaje más cotidiano de las remontadas blancas

Clemente se quedó con las ganas. Su planteo ultradefensivo parecía que se iba a llevar el gato al agua, con la casi tragicómica colaboración del árbitro del partido, pero el Sporting de Gijón terminó nadando tanto que murió en la orilla. Ni con un penalti rigurosamente pitado y varias expulsiones perdonadas pudieron asaltar un Santiago Bernabéu que, a pesar de los últimos empates, sigue siendo una fortaleza prácticamente inexpugnable.

Al final, terminaron marcando diferencias los sospechosos habituales del Real Madrid, el trío de hombres que más mata en las áreas contrarios: Gonzalo Higuaín, Cristiano Ronaldo y Karim Benzema. Abrió la lata el de siempre, marcó el que consolidó la remontada el de siempre, y puso punto y final al choque el de siempre. Una consecución de sucesos que se asemeja a un baile hipnótico que se repite insistentemente en todos los encuentros cuesta arriba que protagoniza el Real Madrid. Los números de este triunvirato lo secundan: ya es el tridente más goleador en una temporada de la historia del fútbol. Estos tres alienígenas del balompié prometen masacrar todos los récords habidos y por haber. Y, quien lo diría, con un entrenador defensivo, como rezan los cohortes de la prensa propagandística culé.

Y ahora toca Champions League, la competición de bandera del club de Chamartín. Es un duro encuentro contra una de sus bestias negras, en un estadio que sofoca a sus rivales con embestidas de sus decenas de miles de aficionados. Pero el Real Madrid está para competir. Mientras otros se dedican a enseñar a jugar al fútbol, el Real Madrid enseña a ganar. La victoria es ese último bálsamo, definitivo, que sacía la ardiente sed de los beligerantes madridistas. Hoy puede ser una noche de antología, de las que les contaremos con orgullo y casta a nuestros nietos. Ser del Real Madrid te da esas posibilidades: otros se conformarán con ofrecer lecciones de bizca moral y falsa ética.


Premio Di Stefano - Cristiano Ronaldo: Lejos del nivel que nos viene mostrando últimamente, CR7 ha vuelto a demostrar que es el estandarte de este equipo.

Premio Tuercebotas - Álvaro Arbeloa: Partido esperpéntico del lateral derecho madridista. Necesita recuperar su nivel pronto porque se aproximan batallas vitales.

Premio Stoichkov - El banquillo del Sporting: En una de las muestras de antideportividad más flagrante que se recuerda, uno de los suplentes visitantes lanzó un balón al campo mientras se jugaba para perder tiempo. Una simple amonestación fue el precio a pagar. Una vergüenza.

Premio Redondo - Esteban Granero: Aprovechó el escaso tiempo que tuvo de juego para demostrar una vez más que puede liderar el centro del campo merengue.

viernes, 13 de abril de 2012

La semana santa de un Cristiano



El que no metía de falta directa lleva 3 en 4 partidos

Y al tercer día, resucitó
. Pasada una semana santa en la que el madridismo sufrió su viacrucis particular, un Cristiano coronó con júbilo a un vestuario que se vio agitado por el desleal golpe de un caprichoso destino deportivo.

A pesar de que el rival no escatimó en esfuerzo ni en ladinas patadas, la tragicómica historia volvió a reiterarse, como se repiten cada año las procesiones en estas fechas. Ya se cuentan por trece los años de festividades en Concha Espina y de exaltada frustración a orillas del Manzanares: el Atlético de Madrid vuelve a sucumbir ante el Real Madrid. No obstante, tal vez debería reformular mi análisis: el Atlético de Madrid sucumbió ante un pletórico Cristiano Ronaldo que con tres goles, dos de estratosférica factura, y una asistencia arrasó a los colchoneros con la fuerza de una pasión adolescente de primavera. Una abrasadora brisa atlántica que carbonizó las ilusiones de los aficionados atléticos que colmaron el Vicente Calderón. Sólo la red logró saciar el ímpetu del luso en la fría noche madrileña.

El Manzaneres fue testigo ignoto de las ráfagas de fútbol que terminaron por hincar en tierra las rodillas de los locales. Lo intentaron, en un alarde de furia orgullosa que termina en extravagancia como siempre, pero sin variar el mismo resultado que obtienen regularmente desde hace ya trece años. No lograron doblegar un destino que parece una maldición vudú vertida sobre una sufrida afición colchonera, con complejos madridistas que no se lavan con agua caliente y jabón, ni con religiosos exorcismos. La camiseta merengue parece ser una barrera mental infranqueable que no logran penetrar. Y si esta casaca es portada por un Cristiano Ronaldo en su estado más salvaje, el choque toma tintes catastróficos para ellos.

Mientras tanto, el conjunto de Jose Mourinho, en un mar de críticas sátiras y dantescas proliferadas por los delirantes chacales de la prensa rosa deportiva, se prepara para una escaramuza antes de la batalla final por la Liga y su Waterloo personal en Champions League: hay que batir al Sporting de Javier Clemente para finalmente preparar el asalto final al Allianz Arena y Nou Camp. Siempre con valentía e inquebrantable fe, porque con este guerrero escudado con el místico número siete madridista, hasta la batalla de las Termópilas parece un triunfo hacedero.


Premio Di Stefano - Cristiano Ronaldo: Un hat-trick y un asistencia lo dice todo. Dos golazos de antología secundan este galardón.

Premio Tuercebotas - Karim Benzema: Benzema está irreconocible, por razones que no logro determinar. Fallón, inconexo y desdibujado.

Premio Stoichkov - Filipe Luis: El lateral izquiero colchonero hizo quizás tantas faltas como todo el Real Madrid. Terminó el partido con una amarilla, igual que Di María, que hizo una falta en todo el encuentro.

Premio Redondo - Vacante: Ningún jugador en el partido logró hilar dos pases buenos consecutivos. Era un choque para el mono de trabajo, no para el esmoquin.

domingo, 11 de marzo de 2012

Victoria y lección de física

Por Pablo Calvo

La furia que desencadena una nueva remontada

Otra vez. Otra vez los altavoces, que según las versiones del pequeño país del campanario funcionan para labrar las victorias madridistas, claman al cielo que el Real Madrid ganó con polémica. Tanto As como Marca (Asco y Maraca a partir de ahora) sugieren que el equipo blanco ganó con polémica arbitral. Y tanto. Estos medios, otrora alineados con los de Concha Espina, parecen desear con ahínco la derrota merengue. No me extraña: un Madrid victorioso no vende tanto como un Madrid derrotado. Si el Madrid cae, podemos sacar esas portadas desestabilizadores que tanto gusta en los fosos fecales que se han convertido las redacciones de los diarios deportivos, plagadas de palurdos que jamás han pateado un balón, de enajenados mentales que hilan historias sacadas de la mente de Julio Verne, o de ultras gamberros armados con el arma de destrucción masiva más efectiva: un micrófono.

El Benito Villamarín se pintó con los colores de guerra verdiblancos. Un ambiente hostil para los madridistas pero manteniendo unas cotas de respeto que resultan sorprendentes para los estándares del fútbol español contemporáneo. Incluso se vieron banderas de España en las gradas, otro hecho difícil de encontrar actualmente. El Real Betis estuvo en todo momento a la altura de su gran afición: un gran Betis mantuvo en jaque durante muchos minutos de juego al líder de la Liga. El conjunto de Jose Mourinho, que cumplía su centenario como entrenador del Real Madrid (y que sean muchos centenarios más, larga vida Mou), saltó a un ritmo por debajo de su velocidad pero que fue in crescendo con el pasar de los minutos. Rápidamente se pusieron los de Pepe Mel por encima en el marcador, en una contra perfectamente hilada y gran definición de Molina. Pero luego aparecieron los sospechosos habituales del Real Madrid para remontar el partido: una galopada eterna de Higuaín a pase de Özil terminó por poner las tablas en el marcador y, a pocos minutos entrados en la segunda mitad, Cristiano Ronaldo marca para dar la ventaja momentánea en el electrónico a los blancos que ayer iban de rojo. Más tarde, a salida de un córner, un error de benjamín de Arbeloa permitió a Jefferson Montero igualar nuevamente el resultado. Pero eso no se quedaría así mucho tiempo, porque el Real Madrid cuenta con el jugador más determinante del mundo a día de hoy: el mismísimo Cristiano Ronaldo. El luso coge un rebote que dio el portero bético, luego de un paradón a un testarazo de Sergio Ramos, y remata con frialdad para batir por segunda vez en el encuentro la meta de Fabricio. A partir de ahí, el partido pudo ser para cualquiera porque fue una auténtica lucha de pesos pesados dando y recibiendo puñetazos.

El partido terminó con una jugada menos polémica de lo que la prensa nos quiere vender. Nuevamente, las hienas están al acecho buscando carroña merengue, y a la mínima que huelen un poco de sangre, se abalanzan ciegamente como los animales carroñeros que son. Un disparo de Montero, una pesadilla para los laterales madridistas, da en Sergio Ramos y dispara la pseudopolémica, más orquestada por la canallesca que por los hechos reales: ¿fue mano de Sergio Ramos? Desde este pequeño y humilde rincón de Internet (podríamos llamarlo la Catalunya de Internet si queréis, tenemos un campanario cerca y todo) vamos a ofrecer una breve pero concisa lección de física para todos esos pobres periodistas que no han aprobado dicha asignatura por ser, supongo, de letras. Vamos allá:

Un balón, al contactar con un brazo, tiende a caer muerto (véase el control de Ruben Castro en primer gol del Betis) y a impulsar dicha extremidad hacia atrás con violencia. Sin embargo, en esta jugada podemos ver como el esférico sale repelido con suficiente fuerza para pensar que NO DA EN EL BRAZO de Sergio Ramos. En caso de que así hubiera sido, además de que el brazo está POR DETRÁS DEL MUSLO del de Camas, el central madridista se hubiera prácticamente sentado en el balón al caer. No obstante, vemos como luego Marcelo recoge y rechaza el balón estando a unos 2 o 3 metros de Ramos. ¿Conclusión? El balón NO DIO en el brazo, porque salió repelido una distancia considera, NI LE DIO en la rodilla, porque sino hubiera salido disparado mucho más lejos. Por tanto, la pelota ha impactado en la parte anterior del muslo de Sergio Ramos.

Espero que con esta pequeña reseña de cómo funciona la física en el planeta Tierra algunos listillos con pluma y micrófono dejen de intentar hacer quedar al Madrid como un atracador de jubiladas repitiendo una mentira constantemente hasta penetrar y perturbar la gran cantidad de mentes débiles que pueblan este país. Pido esto simplemente porque queda muy mal, poco ético y una verdadera tomadura de pelo. Y también porque es un recurso que utilizaban los nazis en la Segunda Guerra Mundial. Definitivamente, Goebbels estaría muy orgulloso de nuestra dantesca prensa deportiva.


Premio Di Stefano - Cristiano Ronaldo: En serio, me gustaría dárselo a otro, pero es que el portugués está en un estado de forma superlativo. Marca todos los partidos y le saca las castañas del fuego al Madrid una y otra vez. A día de hoy, este señor es el que marca las diferencias en el terreno de juego.

Premio Tuercebotas - Álvaro Arbeloa: El estado de forma de Espartano es proporcionalmente inverso al de Cristiano. No defiende, no ataca y le cuesta goles estúpidos al Madrid, como el segundo del Betis. Tiene que espabilar pero ya.

Premio Stoichkov - Vacante: Fue un gran partido de fútbol, en el que ningún equipo se empleó con dureza. Un espectáculo futbolístico de altísimo nivel.

Premio Redondo - Beñat: El vasco ha sabido hilar las jugadas de su equipo y marcar el tempo del partido con mucha inteligencia. Su gran rendimiento fue importante para que el Real Madrid se viera superado por los béticos en algunos lances del choque.

martes, 28 de febrero de 2012

Esta Liga la ganamos de taquito

Por Pablo Calvo

¡Como un rayo a por el pasillo en el Nou Kampf!

El Real Madrid se impuso nuevamente en un partido adverso sobre el papel y muy adverso durante el desarrollo del mismo. Un buen planteamiento del Rayo Vallecano, y un campo de juego pequeño y muy dañado ha imposibilitado que el conjunto blanco se alce victorioso con su habitual estilo de fútbol arrollador y numerosas ocasiones de peligro. Para más dificultad, no pudo desarrolla su juego directo que tanto lo caracteriza, complicando aún más su situación.

El encuentro se podría resumir en un toma y dame constante entre los dos gladiadores, a causa principalmente de las diminutas dimensiones del rectángulo de juego. Por dichas dimensiones, la presión era más fácil de ejercer, lo que permitió a los locales asfixiar la salida del fondo blanca. Los visitantes, sin embargo, no se quedaron atrás en la presión, pero el juego de los rebotes, que era de vital importancia en estas condiciones, lo dominaron ampliamente los de Sandoval. De allí proviene, quizás, el dominio del Rayo en algunos lances del encuentro.

El partido estaba revolucionado, y a río revuelto, ganancia de pescador. Y el mejor pescador de la Liga está en las filas del club merengue: Cristiano Ronaldo. El luso cogió a salida de un córner uno de los pocos rechaces que capturó el Real Madrid. Su instinto natural quiso ceder a un jugador que entraba de frente pero, al no ver a ningún compañero libre, decidió improvisar: Un taconazo majestuoso, entre un mar de piernas rayistas, terminó con el balón en el fondo de las mallas de Joel, que fue otro espectador de lujo de tal obre de arte.

El gol significó la rotura total de un partido tácticamente hilado. Los locales se vinieron arriba con mucho ímpetu y pusieron toda la carne en el asador con la salida de Raúl Tamudo y Lass, el vertiginoso extremo del Rayo. Mientras, por su parte, Jose Mourinho permutó a un opaco Higuaín y un insultante Kaka por unos laboriosos Coentrao y Granero. Luego, Callejón hizo su entrada en detrimento de Marcelo. El cambio de Coentrao se debe a los habituales problemas que suele encontrar Marcelo en los mano a mano contra delanteros rápidos y habilidosos como Lass. El lateral portugués tiene un perfil más serio en defensa y el entrenador luso aprovechó eso para subir a Marcelo a una posición de interior izquierdo, para atacar con más libertad y relevar o hacer defensa escalonada en caso de que el agua llegue al cuello de Fabio. El Pirata Granero le dio más solidez y entereza al centro del campo, mientras el relampagueante Callejón ofreció ese punto de velocidad adicional a la ofensiva merengue que, con Higuaín en el campo, no faltaba.

Muy posiblemente la clave del partido pase por las tres ocasiones manifiestas que el Rayo malogró de manera increíble. La primera fue un disparo a la parte interior del palo que todavía no se entiende cómo el balón no terminó en gol. La segunda fue un mano a mano de Michu que tiró inexplicablemente por encima del travesaño. La tercera, y más clamorosa, fue una pifia inexplicable bajo palos que impidió al jugador local empujar el balón al fondo de la portería. Un blooper en toda regla. El Real Madrid contó con alguna otra ocasión de peligro pero se contagió de la ineptitud de su rival de cara a la portería y no pudo rematar un partido que terminó con mucho sufrimiento para los madridistas.

En estos partidos tan ásperos siempre termino con la misma sensación en el cuerpo: lo que hay que hacer es ganar y nada más. Jugar bien y degustar las dulces mieles de las goleadas abultadas lo dejaremos para campos que se presten a ello con más facilidad, pero puntuar de a tres es primordial y, a día de hoy, es lo único que importa. Los de Chamartín puntuaron de a tres y está a una jornada menos del alirón. Eso es lo que importa. Nada más.


Premio Di Stefano - Cristiano Ronaldo: En un partido trabado, el galardón al mejor jugador del partido sólo se lo puede llevar aquel hombre que hace la diferencia. Ese fue Cristiano, que con su taconazo nos acercó aún más al triunfo de Liga número 32.

Premio Tuercebotas - Gonzalo Higuaín: El Pipita pasa por un momento lamentable. Flojo físicamente, sólo ha tenido una oportunidad en la que pecó de individualista. No presionó bien, no robó ningún balón vital y no generó mucho juego.

Premio Stoichkov - Diego Costa y Sergio Ramos: Se buscaron las pulgas todo el partido y debieron ser expulsados los dos en el minuto 20. Una muestra de la tensión con la que se vivió el encuentro por ambas partes.

Premio Redondo - Vacante: En un encuentro que dio asco a nivel futbolístico, ninguno de los que pisaron el césped se merecen este premio.

martes, 14 de febrero de 2012

Los diez mandamientos


Los portugueses, hermanos del madridismo de raza


El Real Madrid ha ganado su compromiso del fin de semana, no sin pasar apuros, para ponerse a diez puntos por encima de su perseguidor. Para rememorar este suceso histórico (ponerse a tanta distancia del mejor equipo del mundo mundial universal), desde nuestra humilde morada hemos lanzado el decálogo de los mandamientos del templo madridista de esta temporada.

Amarás al Madrid sobre todas las cosas: Esto va especialmente dirigido para esos lumbreras que van al estadio para aplaudir a los equipos rivales y pitar a los suyos. El amor por el equipo debe ser incondicional en todo momento y hay que tener muy en cuenta que la afición blanca es el jugador número doce.

No tomarás el nombre del Madrid en vano: Algunos periodistas o madridistas toman el nombre del Real Madrid y lo utilizan como si fueran los portavoces del club. Falso. Nuestro escudo no está representado por ningún miembro de la canallesca, mercenarios a sueldo que no muerden la mano que les da de comer, como buenos perros que son, y que no saben defender a nuestro club ni a su afición. Absteneros de utilizar el infame "el Real Madrid es bla, bla, bla" porque ya somos mayorcitos y es un insulto a nuestra inteligencia.

Santificarás las fiestas: Ir al Santiago Bernabéu a ver a tu amado Real Madrid es una fiesta y debería santificarse. Eso incluye no irse antes de que termine el partido, animar a tus jugadores y el ambiente, y festejar con énfasis la victoria de tu club. Puedo entender que el partido haya terminado muy tarde (malditos horarios chapuceros que tenemos en esta Liga...), pero creo que es fundamental estar en el final para aplaudir a los once gladiadores en el centro del campo.

Honrarás a Mourinho y a Cristiano: Nuestros dos baluartes no son respetados como se merecen. Cristiano Ronaldo empezó a sentir su nombre coreado casi tres años después de su llegada y dejando récords a diestra y siniestra. A Mourinho, pitado por un sector de la afición hace algunas semanas, habría que levantarle una estatua en el medio de la Cibeles. Los aficionados que asisten al estadio deberían hacer que los lusos sientan el amor del madridismo hacia nuestros dos fenómenos.

No matarás: Este es un mandamiento que la plantilla se ha tomado muy en serio. Y es que el Real Madrid insiste en dejarse meter goles para luego remontar, como un gato que juega con su presa y le da ilusiones antes de devorárselo. Es preocupante que el equipo reciba tantos goles estúpidos, sobre todo en los primeros lances del encuentro. La defensa preocupa porque depende en demasía de Pepe, que el domingo no estuvo a su máximo nivel. Eso causó que Sergio Ramos hiciera el ridículo con una de las actuaciones más desastrosas que le recuerdo a un jugador portando la camista blanca en el Bernabéu. Hay que hacer oídos sordos a este mandamiento y matar los encuentros antes para jugar más relajados y darle minutos a una de nuestras máximas esperanzas: Nuri Sahin.

No cometerás actos impuros: Piscinazos, provocar, picar al personal. Actos impuros que el Madrid no debería copiar del Levante. El equipo levantino, imbuido supongo por los colores de su camiseta, dio un auténtico recital de teatro. Se dedicó a tirarse al mínimo contacto, a provocar a los jugadores del Real Madrid y a intentar coaccionar al colegiado. Una actitud vergonzosa que recordaba a la actuación de la primera vuelta, ganada a base de dar estopa, tirarse y causar tanganas.

No robarás: Éste habría que mandárselo a Undiano Mallenco (y muchos otros trencillas que pitan nuestros partidos en nuestro campo), que nos robó un gol legal con Benzema habilitado por un metro aproximadamente. También permitió que las exageraciones y coacciones del Levante se llevaran a cabo. Luego le dio el cargo de consciencia por expulsarle un jugador a los visitantes (bien expulsado, por cierto) y comenzó a pitar parcialmente. No quiso hacer sangro y no expulsó a otro jugador del Levante ni a su entrenador, que en un arranque de locura le quitó el brazo a Sergio Ramos cuando intentaba ayudar a Koné a levantarse. Algo nunca visto por mí.

No dirás falsos testimonios ni mentirás: El mandamiento que la prensa madrileña, que no madridista, profana constantemente. También los levantinos, que aparentemente sugieren que Undiano ha pitado todo a favor del Real Madrid. Imagino que en caliente se puede proferir este tipo de tonterías. Seguro que cuando vean una repetición del partido se darán cuenta que han cometidos errores de Tercera Regional y lo han pagado caro. Por su parte, los falsos testimonios y mentiras lanzados desde la prensa para desestabilizar al Real Madrid no son pocos. Por el momento, nuestros jóvenes han sabido mantenerse casi impermeables a ellos, pero la sección jurídica del club debería ponerse manos a la obra para detener de una vez por todas las injurias que profetiza la canallesca todas las semanas.

No consentirás pensamientos ni deseos impuros: El madridismo debería olvidarse de pensamientos impuros como el pseudo-señorío y el españolismo exacerbado. Concentrémonos en nuestros excelsos jugadores y en el mejor entrenador del mundo, que se sienta en nuestro banquillo y tiene su despacho en Valdebebas. Desear a los Micheles o canteranos mediocres por el simple hecho de ser españoles de Madrid es sencillamente un enfoque incorrecto de lo que es el madridismo más primogenio. El madridismo es como el capitalismo: no le importa si eres gordo, flaco, negro, blanco, amarillo, gay o heterosexual. Si eres español, argentino, ecuatoriano, francés o somalí, nos da absolutamente, no hacemos seleccionismo racial tampoco. Lo único que pedimos es que des todo, absolutamente TODO, por nuestro escudo. Y mientras lo hagas, te recibiremos en nuestra afición con los brazos abiertos. No hacemos distinciones con madridismo de primera o de segunda, como hacen en otros clubes. Aquí nadie es más madridista que otro, pero nadie es menos madridista tampoco.

No codiciarás los bienes ajenos: No codiciamos ni queremos a los Messi, Xavi o Iniesta de turno. Ni siquiera a los Rooneys o Bales que la canallesca insiste en anexarnos. Nosotros tenemos a los mejores futbolistas del planeta, porque son nuestros. Los nuestros son los mejores y punto. Con dos pelotas y mucha prepotencia, porque los mesetarios somos prepotentes. La humildad se las dejamos a los del país del campanario. Asimismo, no queremos a jugadores que no sienten el escudo, por más que sean sublimes peloteros. Los que se calcen la merengue, que la lleven con honor, casta y orgullo. No se exige nada más... ni nada menos.


Premio del partido contra el Levante:

Premio Di Stefano - Cristiano Ronaldo: Después de ver este misilazo y clavar tres chicharros, ¿hace falta aclarar por qué fue el mejor del partido?



Premio Tuercebotas - Sergio Ramos: Horrible partido del central. Una falta suya, luego de haber perdido el balón tontamente, provocó el lanzamiento que ocasionó el primer gol. Primer gol que viene por un error suyo de alevín al peinar hacia atrás un centro. El resto del partido se lo vio perdido y cometió errores repetidamente. Debió ser expulsado también.

Premio Stoichkov - Ballesteros: No es difícil de adivinar. Ballesteros es, posiblemente, el jugador más guarro de la Liga española. Y para ser el más guarro en el Levante, hay que ser muy, pero que muy guarro.

Premio Redondo - Mesut Özil: El teutón volvió a dar una lección de fútbol de salón. Su elegancia es inigualable y nos regaló una jugada de antología que acabó con un remate en el palo. ¡Qué pena! Aquí hay algunas de sus mejores jugadas en el partido. Si os dais cuenta, son todas encarando de frente a portería que es como hace más daño, como decíamos aquí en Mente en Blanco.

domingo, 29 de enero de 2012

El juego de las siete diferencias

Por Pablo Calvo

Los indignos postrados ante un dios del balompié


En este caprichoso juego casi de azar que es el fútbol, la diferencia la marcan las capacidades individuales y colectivas de los equipos. El juego de las siete diferencias que tuvo lugar ayer a la noche, entre el partido que comenzó a las 20:00 y el que comenzó a las 22:00, son dignas de un extenso análisis:

1) Las conexiones colectivas resolvieron para uno y fallaron para el otro: La creación de juego del Real Madrid fue vertiginosa, veloz, sobre todo en la segunda parte cuando los jugadores salieron con una actitud más incisiva. La conexión Kaka-Özil-Cristiano fue notoriamente superior a la liason Xavi-Cesc-Messi, posiblemente debido al planteo táctico expuesto por cada entrenador.

2) Hombre a hombre, el Real Madrid cumplió con creces. Esta diferncia sobre todo quedó patente en los pilares de ambos equipos: Özil y Xavi. Las piezas claves merengues han logrado desbaratar el sistema defensivo del Zaragoza con facilidad, especialmente en los segundos 45 minutos. Özil ha resultado ser demasiado para la defensa maña. Abrió huecos, se desmarcó, generó ocasiones, cedió un gol hecho a Cristiano Ronaldo y marcó otro. A diferencia del Macho Alfa culé, que fue reemplazado rápidamente por Guardiola al ver que su jugador insignia en el mediocampo, su faro de Alejandría, estaba completamente apagado en el verde del Madrigal, más perdido que los otros jugadores a los que supuestamente debía orientar. Espeso en la creación, invisible en la recuperación y apenas un pase decisivo que Alves marró al intentar pasar el balón al joven de los batidos en lugar de tirar a puerta, teniendo un disparo claro.

3) Cambio de actitud radical en el descanso. El Real Madrid, como viene siendo costumbre ya, regaló el primer tiempo. Si bien dominó ampliamente el partido, tuvo solamente tres o cuatro ocasiones manifiestas de gol, incluido un cabezazo de Benzema que todavía no me explico cómo no terminó en el fondo de las redes defendidas por Roberto. La segunda mitad fue un partido completamente diferente, con un equipo merengue presionando muy arriba y jugando al fútbol sin balón, algo realmente necesario contra defensas echadas atrás, y cerradas a cal y canto. El Barcelona, por su parte, salió displicente en los primeros 45, incluso con Messi tirando vaselinas para intentar definir en una ocasión donde Diego López había quedado a media salida y podía rematar la faena como quisiera. En la segunda parte, nada más lejos de mejorar, la displicencia se convirtió en nervios y los nervios en desesperación. La desesperación, como era de esperar, terminó mutándose en desolación al ver que la victoria se escapaba.

4) El planteo táctico desplegado por el Barcelona, con un 3-5-2 bilardista, un dibujo clásico de Bielsa cuando capitaneaba la selección argentina (3 defensas, Pochetino-Samuel-Ayala, 2 laterales en el centro del campo para completar la defensa de 5, Zanetti-Sorin). El esquema defensivo Puyol-Abidal-Piqué con Adriano y Alves en el centro del campo jugando de lo mal llamado carrilero no es un sistema que funcione correctamente con el juego del Barcelona, puesto que si bien los dos brasileños pueden aportar vértigo y velocidad por banda, el equipo blaugrana pierde efectivos en el centro del campo para hacer el fútbol tostón que genera huecos para el único factor desequilibrante que tenían ayer sobre el campo: Lionel "Hormonas" Messi. Por su parte, el Real Madrid saltó al campo con un dibujo táctico ultraofensivo, con Marcelo y Altintop en los laterales para sus incorporaciones en ataque, Granero (lo mejor del Madrid junto a Özil) para ayudar a Xabi en el trato del balón, con Özil y Kaka en la mediapunta para unir a los centrocampistas con los atacantes, y Cristiano-Benzema en la punta de la lanza. Si bien el francés y el luso no estuvieron lúcidos, el teutón de ojos telescópicos ha dado un sublime concierto de fútbol. Eso le bastó al conjunto de Mourinho para destartalar a los visitantes. Mesut está de vuelta y esperemos que se quede mucho tiempo.

5) Dicen los entendidos que las plantillas cortas son un plus al rendimiento. Y puede ser, porque teniendo a unos jugadores maquinados, simplemente los remplazas para darles descanso, pieza a pieza. El problema viene cuando quemas a una plantilla pequeña con dos partidos por semana presionando como un jabato. Eso, sin batidos, causa lesiones musculares por un tubo, como estamos viendo esta temporada en el FC Barcelona. El resultado es lo que tenemos delante: cambios de planteamiento y promoción de jugadores del filial que no están preparados para la presión de esprintar contra todo un Real Madrid. Por su parte, el equipo de Chamartín tiene una plantilla de hasta 24 jugadores que le permite, a) hacer rotaciones constantes todos los partidos, b) jugar todos los partidos al 100% físicamente, c) variantes tácticas, d) permitirse lesionados claves, e) tener distintos perfiles de jugador para adaptarse a los inconvenientes que puedan surgir en un partido. No me imaginaría a un Barcelona ganando partidos con tanta facilidad como hacen los madridistas si les faltara Busquets e Iniesta, tal y como es el caso de los blancos ante la ausencia de Di María y Khedira, piezas claves en el fútbol de la disciplina blanca. Allí radica una gran parte del problema actual culé: pocos efectivos de confianza para presionar como perros la salida del balón rival dos veces por semana.

6) Los entrenadores han jugado un papel clave en los resultados de los encuentros de la velada de ayer. Mourinho, aplaudido más que ninguno ayer en el Santiago Bernabéu, volvió a demostrar que esos clichés de entrenador ultradefensivo no le hacen justicia. Acertó de lleno en el planteamiento y en los jugadores. Quedo patente que su fe ciega en Özil acabó dando sus frutos. Creía que la rehabilitación del alemán era vital para este equipo y el juez tiempo terminó dándole la razón, como casi siempre. El portugués supo también cómo despertar del letargo a los leones que durmieron durante la primera parte. Ha demostrado nuevamente ser un excelso motivador. Por su parte, Josep Guardiola volvió hacer el ridículo con una formación defensiva, infiel a sus principios del "fúpbol" de toque, que acabó por confundir a sus pupilos. Tampoco supo cómo reactivar el espíritu de sus jugadores durante el descanso, lo que resultó en la debacle final. Los cambios tampoco pudieron romper el sistema del Villareal, lo que vuelve a demostrar que Guardiola es un excelente entrenador cuando todo va cuesta abajo pero que no sabe descifrar los partidos y mucho menos tomar las medidas necesarias para destrabar a sus entrenados.

7) ¡Los puntos de ventaja que le sacamos a los acomplejados! ¡Hala Madrid!


Premio Di Stefano - Mesut Özil: el alemán volvió a ser el director de la filarmónica de Chamartín. Su juego exquisito y armonioso terminó por desconcertar a los maños, logrando una nueva remontada.

Premio Tuercebotas - Marcelo: Un nuevo fracaso de Marcelo en defensa. Nuevamente llega el gol por su banda y fue una carga pesada para los centrales del Madrid que tuvieron que tener un ojo y medio en los huecos que dejaba.

Premio Stoichkov - Vacante: El Zaragoza no se dedicó a dar patadas, posiblemente la razón por la que no pudo retener la ventaja en el electrónico. Por su parte, el Madrid, que dominó el partido de cabo a rabo, no necesitó emplearse con dureza.

Premio Redondo - Esteban Granero: El Pirata cuajó un partidazo. Le dio equilibrio al mediocampo, se combinó espectacularmente bien con Özil y repartió juego con mucho criterio. Me entusiasma ver el renacer de un nuevo Granero en el cual podemos confiar.

domingo, 15 de enero de 2012

La única Pipa que no admite discusión

Por Pablo Calvo

¿Pipas? ¿De ésta? Sí, por favor. 40 kilos de pipas.

Hubo mucho runrún esta semana con el tema de Piperos vs Pijameros. Desde aquí queremos afiliarnos a una sola tribu: la del madridismo más casto.

El Pipita Higuaín es el emblema de esta religión. Su pundonor, orgullo y casta han servido de faro para un equipo que estaba a la deriva durante el primer tiempo.

Para celebrar esta victoria, inauguramos nuestras contracrónicas en forma de audio, para que podáis disfrutarlas mientras hacéis otras cosas. 25 minutos de puro madridismo y fútbol. Aquí la tenéis y esperamos que os guste. ¡Hala Madrid!



Premio Di Stefano - Gonzalo Higuaín

Premio Tuercebotas - Marcelo

Premio Stoichkov - Cendrós

Premio Redondo - Mesut Özil

domingo, 18 de diciembre de 2011

Callando bocash

Por Pablo Calvo

Se cansa de marcarle hat-tricks a equipos chicos

El Real Madrid se despachó a gusto y ahuyentó con goles los fantasmas de la semana pasada. En una exhibición de juego de ataque, el equipo que ayer vistió de rojo furia machacó al Sevilla con media docena de chicharros, algunos de bellísima factura.

El partido comenzó bien para el Madrid, que dominó y marcó pronto por medio de la asociación más letal del mundo a día de hoy: Di María-CR7. El argentino asistió al luso que batió sin mayores complicaciones a un Javi Varas que no pudo ser el héroe que fue en el Nou Camp y salió del partido escaldado. Pero luego del primer gol, la defensa madridista quedó en evidencia. Con un Marcelo penoso que perdió la batalla durante todo el encuentro con Navas, la zaga blanca se hundía por la izquierda. Tanto fue así que dos llegadas claras ocurrieron por su lado. Ocasiones salvadas por el Iker Casillas de otrora: la primera con un salto de fe cuando ya estaba derrotado que le permitió desviar el balón lo suficiente para que éste dé en el palo y salgo, y la segunda con una mano providencial bloqueando un tiro bajo que se colaba junto al palo.

Ante tal shock, el Sevilla se mantuvo en el partido durante gran parte del primer tiempo. Pero el segundo gol del Madrid, de Callejón a pase de Di María (nuevamente), fue demasiado para los hispalenses. Fue un mazazo duro de superar, que empeoró en el momento en el que Cristiano Ronaldo se sacó un cañonazo de 40 metros que se clavó en la portería de Varas.

A partir de ahí, los locales lo intentaron, e incluso marcaron, cuando el resultado iba ya 4-0. Luego el Madrid hundió las esperanzas sevillistas con dos goles más. Hasta Altintop tuvo su debut goleador. Cristiano culminó su hat-trick de penalti.

La nota negativa del partido, salvando al ya citado Marcelo, fue la expulsión de Pepe a manos de un Clos Gomez de patética y nefasta actuación. Hizo todo mal: se tragó dos penaltis al Madrid, no sacó tarjetas amarillas más merecidas que las dos de Pepe a los jugadores sevillistas y expulsó al portugués por dos faltas de nula violencia. Por lo menos tuvo la decencia de expulsar a Manu del Moral por una entrada por detrás a Arbeloa. Obviamente cuando el partido ya estaba 4-1... No vaya a ser que desequilibre el partido a favor del Real Madrid y sea enviado a la nevera, claro.

Lo más importante de esta goleada, que no deja de ser tres puntos solamente, es que el equipo pasará las fiestas navideñas líderes, algo que no pasaba hace cuatro años. Campeones de Invierno, como suelen decir en la Comarca del norte. Una bobería, pero permite a la plantilla reforzarse psicológicamente y pasar una época festiva en paz mental. Eso es más importante de lo que parece. También pudimos apreciar que todas las sandeces que se dicen en la prensa sobre Cristiano Ronaldo son exactamente eso: un atajo de palurdos envidiosos diciendo estupideces. Un mal partido lo puede tener cualquiera y en choques como los de ayer es donde se ganan las ligas también.

Pero esto ya no sorprende. El Real Madrid siempre vuelve y, como un sabio de Madeira digo ayer, esto sirve para "callar bocash". Porque a boca cerrada, no entran goles, eh, Del Nido.

Goles:

¡Gracias @RafaNMJ por el vídeo!


Premio Di Stefano - Di María: vaya espectáculo ha dado el argentino: asistió, marcó y recuperó balones por doquier. El futbolista total. Y todo eso después de ir a un funeral a Argentina y volver. Un ejemplo de profesional. ¡Grande, Angelito!

Premio Tuercebotas - Marcelo: El brasileño está volviendo a ser el que fue en la época pre-Mourinho. Espeso en ataque y nulo en defensa. Necesita espabilar urgentemente.

Premio Stoichkov - Manu del Moral: Cada vez que lo rozaban ligeramente, hacía la croquetilla con 40 vueltas de campana. Pero no se cortó un pelo para realizar una brutal entrada por detrás a Arbeloa que le costó la expulsión. Salió del campo insultando y pateando objetos. Digno ejemplar de sobreexcitación.

Premio Redondo - Di María: Lo siento, pero es que Di María ayer me cautivó, me enamoró. Hizo todo bien. Metió dos asistencias quirúrgicas que merecen este premio. El gran campeón del centro del campo ayer.

sábado, 10 de diciembre de 2011

La cúspide del fútbol ya está aquí

Por Pablo Calvo


Un superclásico más para algunos, pero especial para mí puesto que lo veré en la capital del Reino de España, en territorio amigo. Acostumbrado a verlo en terreno enemigo, como muchos de vosotros, esto es una suave brisa en un sofocante día de verano.

Independientemente de mi experiencia, el Real Madrid tiene hoy una cita con la historia. El FC Barcelona mira por el retrovisor a su archienemigo desde hace varias jornadas. La diferencia es de tres puntos y un partido. Potencialmente seis puntos. Y si hoy el equipo merengue se alza victorioso, el margen de error se convertirá en potenciales nueve puntos, distancia sustancial considerando que aún no hemos terminado la primera vuelta y el Barcelona tiene que dar la vuelta al mundo para jugar el tan importante Mundialito de clubes. Tanto mejor para el club de Concha Espina: más kilómetros para los jugadores culés es sinónimo de más cansancio, lo cual se traduce en un rendimiento inferior.

Los nuestros llegan eufóricos con una racha de victorias legendaria: ya igualó la racha de Miguel Muñoz, de 15 partidos. Hoy, en caso de victoria, el récord se colocaría en 16. Una autentica barbaridad. Barbaridad, sí, pero es algo que no sorprende porque el juego de los entrenados por Jose Mourinho es superlativo. El 3-4-3 que perfeccionó Mourinho para su segundo proyecto en Concha Espina está dando sus frutos: los tres defensas, con un lateral con obligaciones defensivas; un mediocampistas defensivos y dos interiores; un mediapunta por delante de ellos y tres delanterros para rematar la faena.

Las directivas de ambas instituciones ya se han juntado. Asombra la presencia de Sandro Rosell en los madriles, ese personajillo de poca monta que amenazó meses con romper relaciones con el Real Madrid Supongo que, como buen catalán de ley, pretende comer gratis en Madrid y luego romper relaciones para el partido de vuelta. Así podrá ahorrarse la comida de directivas y hacer un par de fotocopias en color de más.

Lo que ya no asombra es el trato de la prensa, izando la bandera culerda hasta la estratosfera, elevándolos a santos peregrinos del balompié universal y poseedores en exclusivo de la humildat. No obstante, voy a estar expectante a la crucifixión de la prensa al citado Rosell, que ha pronunciado que Guardiola es el mejor entrenador de fútbol. Algo perfectamente loable, si se me permite la opinión. Pero para la canallesca no fue tan loable cuando lo dijo Florentino Perez en una asamblea de socios. Reitero: en una asamblea de socios privada para los socios madridistas, mientras Rosell lo pronunció en una rueda de prensa para toda España (hablando español, eh, aquí no tiene cojones a hablar en su dialecto). Pero ya sabemos como va esto de la prostitución intelectual, qué os voy a contar yo, amigos.

El equipo de la comarca ya está en Madrid para preparar el partido. Se iban a hospedar en un hostal de una estrella en el barrio de Salamanca, para demostrar que son humildes y provenientes de familias de pocos recursos económicos, como buenos canteranos de la Masía. Pero al final decidieron ir al Eurostars 5 estrellas cerca de Plaza España. Aparentemente para eso sí que hay dinero en las arcas del club.

En el viaje de camino a la capital, tuvieron algunos inconvenientes. Se dice que eran unas ratas en las bodegas. Resulta curioso que por ello retrasasen un vuelo del Barcelona. Digo, cuando la plantilla viaja en avión, hay una veintena de ratas en cabina y nadie se queja de ello. Para solucionar el problema, Eau de Pep envió a Messi a mediar con sus congéneres para convencerlos de abandonar el avión. Aparentemente los convenció firmándoles un par de batidos de queso cheddar. Comentan las malas lenguas que algunas de las ratas que bebieron el batido crecieron misteriosamente 40 centímetros y ahora pueden correr a 100 km/h.

Para culminar este artículo, sólo un mensaje para los polaquillos: Bienvenidos a la meseta, comarqueños. Aquí vuestra playita y calorcito no os valdrá ni para tomar por el culo. Chupaos el frío y la niebla, perros. Pero tranquilos, entraréis en calor cuando piséis el infierno que será el Santiago Bernabéu esta noche.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Se busca rival digno

Por Pablo Calvo

Porque ganar este derby ya no tiene mérito...


Creo que la pancarta desplegada por los Ultra Sur define de manera precisa la historia contemporánea de los Real Madrid-Atlético de Madrid. Los colchoneros llevan la friolera de doce años sin batir al máximo rival de la ciudad. En estos últimos años hubo encuentros variopintos: goleadas, goles en los últimos minutos, goles en los primeros segundos, partidos parejos, etcétera. Pero lo demostrado ayer por el equipo de Manzanares tiene un solo calificativo: patético.

Es verdad que el partido se vio roto por una estupidez de Courtois, que debió dejar a Benzema marcar a placer, y no caer en la estúpida regla de penalti y expulsión, excesivo castigo. El caso es que esa jugada determinó la suerte del Atlético, que hasta entonces dominaba en el marcador, pero no plasmaba en el campo ese dominio.

Con el 1-1, comenzó el festival de patadas rojiblanco. Primero Arda Turan, hasta tres veces consecutivas, y seguido por Gabi. La cúspide de la violencia colchonera la ofreció Perea, que recordando sus tiempos de carnicero en el pueblo, entró a la altura del tobillo a Cristiano Ronaldo, en plena carrera y cuando el balón estaba a dos metros del colombiano, impactando de lleno en la articulación del lusitano. Una tarjeta roja de libro. Pero como pitar al Real Madrid es muy fácil y tiene solamente una condición (joderlo hasta decir basta), tarjeta amarilla y aquí paz y luego gloria. Pero si Pepe hace una similar, ya sabemos lo que hubiera pasado: intervención de los cascos azules, disolución institucional del Real Madrid, extradición de Jose Mourinho por ser el autor intelectual y se instaura la pena de muerte exclusivamente para mandar a fusilar al vendetoallas portugués ese. El festín de sangre que se dio el Atlético no acabó ahí: Filipe Luis y Dominguez se sumaron a la fiesta propinando estopa. El brasileño debió ser expulsado, igual que Arda Turan, pero no. En el fútbol español, la Liga de las Estrellas, la mejoh der mundo, se castiga de misma manera una obstrucción que una entrada violeta al tobillo. Y un empujón de Godín a Higuaín, que causó el penalti que derivó en el cuarto gol, es más tarjeta roja que la acción de Perea. Paradójicamente, las expulsiones del partido vinieron por jugadas que, si bien el reglamento indica que son tarjeta roja, carecen de la arrolladora violencia que manifestó el equipo visitante durante todo el partido. Una muestra más del esperpéntico rasero arbitral español. De esos trencillas nuestros que muy posiblemente luchan palmo a palmo con la liga de Etiopía y del Congo para conseguir el dudoso título de peores árbitros del planeta.

El trámite del partido, dejando a un lado la excesiva dureza del Atlético, se resolvió con una galopada de Cristiano que sirvió para Di María, ese que revivió cual fénix volador para dar las alas de la victoria a su equipo. Una vez más, el Ángel del madridismo envió al fondo de las redes un balón que abría la lata de una vez por todas. Luego Mourinho realizó los tres cambios más bizarros que recuerde de él. Cambió a Di María por Higuaín, cambio lógico viendo que Angelito venía de una lesión, pero dejó en el campo a un Cristiano Ronaldo dolorido aún por la patada del perro salvaje que ocupó la banda derecha rojiblanca. Luego, en lugar de reemplazar al titán de Madeira, decidió que debía sentar a Özil y a Benzema para darle entrada a Callejón y a Coentrao. Lo sorprendente, nuevamente, es que no haya dado descanso a un CR7 que estaba notablemente lesionado. De todas formas, en este blog nos regimos aún por cuatro letras: LQDM.

A falta de dos semanas para el Clásico, el Real Madrid está a 6 puntos del FC Barcelona, que ayer en una nueva muestra de tiki-taca-salinas, palmó 1-0 contra el Getafe, en un partido en el que los azulones sacaron casta y los blaugranas se acordaron de jugar al fútbol en el minuto 70'. Eso sí, con un planteo al que nos tienen acostumbrados: pelotazos y centros para Piqué. Algo no tan novedoso para ellos fueron los piscinazos en el área por partida doble de Busquets y otro de Pedro, jugadores que se caracterizan por tener el sistema nervioso atrofiado: cuando le dan en el pecho, hombros, brazos o piernas, les duele la cara. Es un fallo genético del ADN Barça tan famoso. Al fin y al cabo, nadie es perfecto.

Mientras tanto, disfrutaremos de la ventaja, intentaremos mantenerla en el Molinón y ampliarla en el Santiago Bernabéu dentro de dos semanas, cuando los dos colosos del fútbol choquen. Ah, y por cierto, si encontráis un rival digno para derby decente, dejad un mensaje aquí: será trasladado a Florentino Pérez a la brevedad.


Premio Di Stefano: Di María - Angelito rompió la defensa rojiblanca con sus internadas y asistió permanentemente al ataque blanco. Y recién salido de una lesión. Es el futbolista total.

Premio Tuercebotas: Godín - Vaya nochecita para el uruguayo. Pifia garrafal en el 3-1 y penalti estúpido para el 4-1. Para olvidar rápidamente.

Premio Stoichkov: Perea - El colombino dio estopa toda la noche de Madrid. El Everest de ellas fue una entrada salvaje, con saña, al tobillo de Cristiano Ronaldo. Entrada que terminó lesionando al portugués.

Premio Redondo: Lass - Cabal, constante y discreto. Fiable en la distribución y no perdió ni un solo balón. Un partido elegante del francés que rinde bastante más en banda derecha que por el centro.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Un aperitivo abundante

Por Pablo Calvo

Tres más... y van 104. Sí, 104.

A las doce de la mañana, cuando algunos estábamos recién levantados y otros aún no se habían acostado, fue el aperitivo a un día de enhorabuena. El Real Madrid se enfrentaba al Osasuna, quien fuera uno de los verdugos durante la pasada temporada. Lo que parecía un partido complicado y trabado, terminó siendo un aperitivo lleno de delicias para abrir el estómago para el almuerzo dominical.

Comenzó dormido el Real Madrid, espeso en ataque pero expeditivo en el fondo, como viene siempre costumbre. Parecía que el partido no se abriría con facilidad hasta que llego Ángel Di María con el abrelatas en forma de preciso centro para que Cristiano Ronaldo rematara de cabeza al fondo de las mallas. El Bota de Oro, que había presentado y entregado su flamante trofeo a la familiar afición que asistió ayer al Bernabéu, volvía a hacer lo que mejor hace: anotar goles. Y Angelito, dándolos servidos.

El gol del Osasuna, ante una nuevo doble rasero arbitral, fue sólo una ilusión, un simple espejismo en el medio del desierto en el que se encontraban. Este nuevo atraco no gustó en Concha Espina y los merengues no se cortaron: metieron siete y podrían haber sido diez.

La dupla Khedira-Alonso volvió a dar como resultado un sublime partido del tolosarra. Özil, por su parte, se reencontró con una pequeña parte de su yo, ese monstruo futbolístico que es. Lejos aún de su máximo rendimiento, vuelve a la senda correcta. El que sigue picante es Higuaín, que volvió a marcar un golazo, otra vez a pase de su compatriota zurdo. La pareja de centrales volvió a demostrar que su velocidad es inigualable, lo que permite al Real Madrid jugar con tres defensores y con Marcelo o Coentrao en una posición más adelantada, de interior. Que no os engañen, madridistas: el equipo de Mourinho se para un con 3-3-1-3, con un mediocampista defensivo y dos interiores, con un mediapunta definido y tres delanteros, uno por la banda (Di María), uno por el centro (Higuaín) y uno por libre (Cristiano). El dinamismo de la escuadra blanca resulta abrumador para defensas estáticas como las que presentó el Osasuna ayer. La guinda del postre fue el debut, al fin, de Nuri Sahin. Con escasos toques de balón, dejó impreso su elegante toque en la goleada que le propinaron los locales a los de Pamplona.

Con el parón de selecciones que se avecina, sólo queda recuperar del todo a Sahin, que vuelva Kaka y Marcelo, y terminar de refinar esta tormenta perfecta que montó Jose Mourinho y que se denomina Real Madrid Club de Fútbol, líder de primera división. A tres puntos ya, por cierto.


Premio Di Stefano - Di María: Angelito hizo todo bien. Mientras estuvo en el campo, fue determinante en defensa y en ataque. Tres asistencias lo avalan. Se retiró lesionado luego de realizar una carrera a banda, salvando un balón que salía con un taconazo exquisito.

Premio Tuercebotas - Satrústegui: Fue un coladero por su lado y encima se fue expulsado luego de hacer un penalti extremadamente estúpido. Desastroso.

Premio Soitchkov - Damiá: Digno estudiante de la Masía, pasó más tiempo en el suelo y dando patadas rastreras que jugando al fútbol. Los piscineros: Una lacra a erradicar del fútbol español.

Premio Redondo - Xabi Alonso: El vasco fue el motor de juego del Real Madrid. Distribuyó mucho y bien.

domingo, 16 de octubre de 2011

Quedó Pipón de goles

Por Pablo Calvo


Pundonor, casta, entrega, gol: Gonzalo Higuaín es sinónimo de madridismo


Nuevamente tenemos que empezar un artículo hablando del hombre del momento: el Pipita Higuaín. El argentino volvió a sacar de un aprieto a un Real Madrid desidioso en el comienzo, sin motivación, que se fue al descanso con un 0-0 en el electrónico y con una mala imagen, algo aún más preocupante. Poco tardaron los del Canal+, con Carlos 'pelopincho' Martinez, en intentar meterle el miedo al madridismo con sus comentarios tendenciosos, corporativistas y apocalípticos. El Betis contó con numerosas ocasiones en la primera parte, sino más que el Real Madrid, que a pesar de estar cerca de romper las tablas, no hizo mucho para merecerlo.

La charla de Mourinho en el entretiempo habrá sido energética, quizás con alguna que otra lata de Red Bull con gusto a frutos rojos estrellada contra alguna pared o jugador blanco, porque sus pupilos salieron con las pilas puestas para el segundo round, para desgracia de Diego Torres y sus amigos, el nefasto séquito de rapsoda Valdano. Tanto así que a los 40 segundos de la reanudación, Marcelo mete una rosca perfecta para la carrera de Cristiano Ronaldo, que a su vez cede a un Pipita Higuaín que entraba por el segundo palo para que simplemente tenga que empujarlo. Un cambio de actitud radical de los blancos, que cogió a los béticos aún con la cabeza en los vestuarios. A partir de ahí, se repitió la misma historia que venimos viendo desde el comienzo de temporada: el Real Madrid con espacios en el frente de ataque es una apisonadora que machaca a sus rivales. Si da el primer golpe, despacha a sus rivales con abultadas goleadas. Y si a este cóctel molotov le sumamos el sublime estado de forma de Gonzalo Higuaín, el festín está servido: el Pipita es, muy posiblemente, el jugador más picante del mundo en estos momento, con TRES hat-tricks en las últimas semanas, nueve goles en los últimos cuatro partidos. Unos números mastodónicos. Los goles de ayer fueron variopintos. El primero, de goleador nato, empujando el balón al fondo de las redes con facilidad, pero con el mérito de haber podido seguir la jugada de un jugador como CR7, que juega dos velocidades por encima del resto del planeta fútbol. Esta diana demuestra que el argentino vuelve a estar fino físicamente y es, posiblemente sólo junto a Di María, el único jugador que puede sostener el ritmo de la estrella lusa. El segundo y el tercer gol son una delicatessen del balompié. En el 3 a 1, una quirúrgica asistencia de Di María terminó con un control orientado de Higuaín para regatear al portero y luego definir con delicada precisión sobre la línea de cal. El tercero tuvo a los mismos protagonistas, pero esta vez culminó con una estética vaselina que dejó sin posibilidades al meta visitante. La cuenta la cerró Kaka con un disparo con rosca marca de la casa, a pase de Cristiano, que en su partido cien volvió a ser noticia por sus asistencias más que por sus goles. El madridismo aplaude con énfasis esta faceta del portugués.

Las malas noticias para el Madrid siguen siendo el tándem Kaka-Özil, que no termina de cuajar en el rectángulo verde. El carioca está recuperando la forma, pero el alemán sigue diluido en la banda y no encuentra la manija para retomar su antigua posición de interior, donde jugaba en su juventud. Sería un pecado sacrificar a uno en detrimento de otro, puesto que ambos son excelentes peloteros. Sólo nos queda la esperanza que Mou encuentre la clave para combinar a los dos jugadores con más clase de la plantilla. Mientras tanto, esperaremos con ansias la siguiente batalla de nuestros vikingos, el martes nuevamente en el Bernabéu contra el Lyon por Champions League.


Premio Di Stefano - Gonzalo Higuaín: El Pipita marcó su segundos hat-trick consecutivo en Liga, el 6º jugador del Madrid en la historia en lograrlo. Esto demuestra el excelente estado de forma en el que se encuentra.

Premio Tuercebotas - Özil: Mesut no está y eso se nota. Posiblemente sea causa de los partidos con Alemania, su vida personal o sencillamente la nueva demarcación a la que está sometido, pero este Özil no es el Özil que nos deslumbró la anterior temporada.

Premio Stoichkov - Delgado Ferreiro: Con sus aires de soberbia en el campo, provocó al madridismo un ataque de nervios con sus decisiones absurdas. Se tragó el penalti más escandaloso que recuerdo en años, comienza a sacarle tarjetas amarillas a los visitantes por tonterías cuando el partido ya va 2-0 y ha desquiciado a los jugadores merengues con faltas inexistentes. Una vergüenza.

Premio Redondo - Cristiano Ronaldo: Nuevamente, el jugador que más clase ha dejado en el terreno de juego fue CR7, con dos asistencias y participación constante en la generación de juego. Siempre fiel al estilo de Fernando Redondo, tiró una rabona con 4-1 en el marcador que los béticos le recriminaron. Comed pasto, burros.

lunes, 3 de octubre de 2011

Se los fumó en pipa

Por Pablo Calvo

La Pipa que realmente sirve para algo


El Real Madrid se presentaba en Cornella-Prat en un día envuelto en polémica. La información que había circulado que indicaba que los aficionados madridistas no iban a poder entrar al estadio portando el emblema de su equipo trajo mucha cola en Twitter. Tanto así que el Real Club Deportivo EspaÑol hizo público en su cuenta de la red social que los seguidores merengues podrían acceder a las instalaciones vistiendo sus colores.

Independientemente de todos estos sucesos extrafubolísticos, el equipo de Mourinho se plantó con su habitual 4-2-3-1, con algunas novedades en el once: la pareja Albiol-Ramos en el centro de la defensa y el Pipita Higuaín en punta. El Pipa, criticado fervientemente por algunos sectores del madridismo por su baja forma, resultó ser el factor determinante de un equipo que no realizó un fútbol muy vistoso pero bastante más dinámico que las últimas presentaciones. Y sobre todo, con un delantero que metió todo lo que tiró.

Gonzalo Higuaín empezó muy activo en ataque y en la presión. Con su característica movilidad en todo el frente de ataque, se ofreció constantemente, creando espacios y su presión forzó constantes recuperaciones de balón. Se vio claramente que era su noche cuando en su primer tiro a puerta, el balón terminó en el fondo de las mallas. Con un preciso disparo de derecha, batió a su compatriota Alvarez. Sus siguientes dos tiros fueron un cañonazo directamente a la escuadra, luego de hacer un desmarque en círculo que generó un hueco en la defensa perica, y una definición exquisita aprovechando un despiste defensivo de los locales. La cuenta la culminó Callejón, luego de una gran jugada de Cristiano Ronaldo, que ha asistido por partida doble en la noche de Barcelona.

El partido no tuvo más: fue un monólogo madridista durante gran parte del mismo. Cuando el Espanyol logró arrebatarle el cuero a los visitantes, lo intentó tímidamente. Apenas puro arañar el caparazón que montó el Real Madrid para asegurar la victoria y en cuanto pudo, se lanzó a la yugular, haciendo mucho daño a la endeble zaga local. Kaka volvió a cuajar un gran encuentro y Khedira cuando sale parece que jugamos con dos jugadores más. El alemán, a pesar de que nos intentan contaminar desde los medios, es un fuera de serie que oxigena nuestro destartalado centro del campo. Las caras negativas de la jornada fueron Özil, de horrendo partido, la pareja de centrales que volvieron a demostrar por qué no deberían jugar en partido de peso, y Marcelo, claramente el peor del partido. El estado de forma de este último es muy preocupante. El año pasado realizó una temporada espectacular y, tres meses después, es indignante verlo jugar.

Victoria merecida del conjunto de Mou, que afronta el parón por las selección (¿hasta cuándo vamos a tener que aguantar estas tonterías que queman a los jugadores?) con la moral por las nubes. Como dijo el Capitán del barco, pasamos de una semana nefasta a una perfecta. Eso relajará a los jugadores y reducirá el nerviosismo, potenciando el nivel de fútbol de los hombre de blanco.

Bonus Track: Mourihno, al ser preguntado en catalán, responde muy educadamente: "¿Me puede preguntar en español, por favor?". No sé qué es mayor, el nivel de jefismo del portugués o la minusvalía mental de un idiota que le pregunta a un tío que habla cuatro idiomas en una lengua que no entiende. Spain is different.


Premio Di Stefano - Higuaín: El Pipita fue el artífice de un victoria que, de no haber entrado el primer gol, se podría haber puesto muy cuesta arriba. Se movió perfectamente, presionó bien y goleó. También se le ve más fino físicamente.

Premio Tuercebotas - Marcelo: El brasileño se ha marcado un partido lamentable. Vuelven los fantasmas de ese Marcelo que era malo en ataque y más malo en defensa.

Premio Stoichkov - Energúmeno de la afición del Español: Un imbécil arrojó una manzana a Higuaín durante la celebración de su segundo gol, que no impactó al argentino de milagro. ¿Hay alguna norma escrita en los estadios de Catalunya que dicta que hay que aventar objetos comestibles a jugadores rivales?

Premio Redondo - Cristiano Ronaldo: El luso se disfrazó de Özil esta tarde noche y asistió al Pipita en el primer gol y a Callejón en el tercero, luego de realizar una bonita jugada. Un Cristiano más participativo.

domingo, 11 de septiembre de 2011

A dos puntos y poco más

Por Pablo Calvo


Ayer había que ganar. Nada más. Como sea y costara lo que costara, porque la tropa de Pepito había perdido dos puntos en Anoeta y teníamos que ponernos lideres, algo importante para trabajar el aspecto psicológico tanto de propios como de extraños.

El Real Madrid empezó como un tractor, arrasando a un Getafe que dio la impresión, en los primeros minutos, que iba a llevarse una canasta como el Zaragoza. Los ocho tiros en el primer tercio de la primera mitad, gol incluido, auguraban que los de Luis Garcia no iban a poder contener el terremoto merengue. Pero luego empezaron los vicios de siempre, los que nos costaron la Super Copa y que podrían habernos costado caro contra los aragoneses la semana pasada: fallar goles de manera increíble. Sobre todo los dos que marró Coentrao, un mano a mano que le cedió Benzema y un rechace que sólo tenía que empujar a puerta, luego de una espectacular chilena de Cristiano Ronaldo que se estrelló en el poste. Normalmente uno podría ser condescendiente con los peloteros, pero cuando el marcador señala un uno a uno en casa y la necesidad aprieta, el madridismo no puede ser tan benevolente. Ni los jugadores tan dejados. Y Mourinho no fue ni lo uno ni lo otro, ya que se le vio el enfado con el pasotismo de sus pupilos.

Bien el Geta de Luis Garcia, que jugó un partido más que bueno e intentando imponer su juego con un planteo muy compacto. Le hizo mucha fuerza al Real Madrid con un partido muy estudiado y bien planteado por su entrenador. Esa Liga escocesa, la "de mierda" porque el Madrid mete diez goles en dos partidos, pero que ayer demosostró que Del Nido, para no variar, vuelve a abrir el pico de más. Queda demostrado que los equipos le pueden sacar puntos a los dos titanes de la competición. El único punto en contra es que para ello hay que trabajar mucho, y ya sabemos que en España está mal visto esto de trabajar para conseguir algo.

La impresión que dejó el equipo blanco, el gusto en el paladar de Juan Madridista, fue malo, casi rancio. Eso, sumado a la alarmante falta de gol por errores inexplicables, metió el miedo en el cuerpo de todas las almas que colmaron el Santiago Bernabéu y la de los espectadores que disfrutaron del espectáculo en sus respectivas casa o en el bar de turno. El Real Madrid, a pesar de mejorar y desplegar buen fútbol, transmite una sensación de equipo errático, caótico, con picos de nivel, tanto en contra como a favor. Es lo que habíamos apuntado en nuestro último artículo, el aspecto psicológico de una plantilla joven que tiene la cabeza en las nubes. Empieza como un tanque acorazado y termina descabellado en defensa o cediendo el control del partido con la misma facilidad que con la que se pone frente a la portería contraria en sus momentos de dominio. Son defectos que contra el Getafe o el Zaragoza no significarán mucho, pero contra el Barcelona o el Manchester United nos costará el partido y muy probablemente el caer eliminados.

Otro de los inconvenientes que deberá superar esta plantilla es la dependencia en un jugador como Özil, que se diluye de los partidos de despliegue físico con la misma facilidad que el agua entre los dedos. Un jugador tan poco fiable no puede ser el motor de juego de un equipo como el Real Madrid. A la espera de Nuri Sahin, un jugador de características similares a las de su compatriota, puede ser la respuesta. Eso, o esperar la decimoquinta resurrección de Kaka I, el beato, al cual ya no se le espera.

Mourinho tiene mucho trabajo por delante en el aspecto humano de sus jugadores, pero lo más importante de esta semana está ahí: a dos puntos del Barcelona. Ahora que se preparen ellos psicológicamente para correr oliendo el rebufo del Real Madrid.


Premio Di Stefano - Benzema: Dos goles que han descontracturado el encuentro y una gran despliegue futbolístico. Que siga así y no como en Zaragoza.

Premio Tuercebotas - Sergio Ramos: ¿Cuándo van a sentar a este señor? Un auténtico desastre que desestabiliza la defensa y no aporta nada en la faceta defensiva ni ofensiva. Un cero a la izquierda en esta plantilla.

Premio Stoichkov - Vacante: En un partido viril, pero de caballeros, ningún jugador sobrepasó la línea de lo ético. Se dieron estopa, pero con nobleza.

Premio Redondo - Cristiano Ronaldo: Un premio que, por su juego, es difícil que se lleve, pero el portugués dio un recital de pases en corto y en largo, como en el segundo gol de Benzema, que nos dejó a todos sorprendidos. Cuando el luso se pone a jugar al fútbol de verdad, es de lejos el mejor del mundo.

domingo, 8 de mayo de 2011

La Feria de Sevilla, el Festín del Madrid


La Feria de Abril impidió el lleno en las bancadas del Sánchez Pizjuán. Y tanto mejor para los sevillistas, antimadridistas de corazón y por vocación. Y por envidia. En el cuarto mes del año, Cristiano Ronaldo se exhibió con lo que mejor sabe hacer: enchufar goles. Cuatro, nada más ni nada menos.

El Real Madrid dominó de principio a fin y nunca estuvo en duda su victoria. Acaso cuando Negredo descontó para el Sevilla, cuando los merengues perdieron un poco el norte, ese que rápidamente recuperaron con tres anotaciones del goleador luso en quince minutos.

Y es que CR7 necesitaba un partido así. Nada mejor que enchufarle un póker a la tercera afición más antimadridista de toda España, sino del mundo, detrás de los de Mestalla, que ostentan el dudoso honor de ser los primeros, y luchando palmo a palmo con la del Nou Camp. Para más inri, el Sevilla nunca había encajado seis chicharros en Nervión, lo que eleva la actuación de ayer a categoría de histórica.

La faena madridista fue total. Destrozó la defensa sevillista y su línea de presión atosigó y asfixió la salida del balón de los locales. No era de extrañar el resultado al descanso: tres a cero, que pudieron haber sido algunos más. Sergio Ramos abrió el marcador, Cristiano anotó el primero de su cuenta y Kaka, el de la resurrección perpetua, liquidó el encuentro.

Al volver de los vestuarios, los de Nervión apretaron y el Madrid retrasó su línea de presión y defensiva. Pepe ya no era tan agresivo sobre el balón y los mediocampistas recularon ligeramente. Fue ahí cuando llegó el gol de Negredo, de jugada colectiva. Pero eso fue una simple ilusión. El conjunto de Mourinho retomó las riendas del choque, con un Cristiano Ronaldo pletórico. El lusitano se despachó con tres goles y el equipo ya simplemente se dedicaba a lanzarle balones para engordar su cuenta goleadora hacia el ‘pichichi’. Sí, ese trofeo que es lo único que se juega el Madrid a esta altura de la temporada. El 7 blanco ya le sacó tres goles de ventaja al ultrahormonado argentino. Seguro que el enano durmió picado anoche, pensando que hoy va a tener que jugar 90 minutos para darle caza al titán de Madeira. Sólo queda ver si el Buda de Sant Pedor arriesgará una lesión de su súper nova. Todo parece indicar que sí será. Estos le quieren ganar TODO al Madrid y aún están cegados por el odio al ver cómo un equipo de tuercebotas dirigido por el ultradefensivo Osama Bin Mourinho, el demonio, les hurtaba la Copa del Rey. Así de lejos llega su complejo.

Este último mes ha dejado un par de satisfacciones futbolísticas: marcarle media docena a los sevillistas y valencianistas en sus estadios. Eso les debió escocer considerablemente. Mientras, los madridistas, seguimos disfrutando de nuestro equipo de picapiedras que no juegan a nada. Nos conformamos con nuestros pocos goles, 87, envidiando copiosamente las dianas de los inventores del fútbol, 89. Aunque ahora que lo pienso, no está tan mal marcar solamente dos goles menos que los Dioses del Olimpo balompédico, ¿no? No vaya a ser que cuando termine la Liga los hayamos pasado… Viendo su curva y la nuestra, creo que es más que probable.

Para culminar, este triunfo va dedicado a las aficiones anti-Madrid de toda España, la cuales son la gran mayoría. Como sabiamente dijo Don Santiago Bernabéu, sólo hay dos aficiones en España: los madridistas y los antimadridistas. Os la dedicamos, amigos, ésta y la del Valencia. Sin vuestro odio, no seríamos tan grandes y no nos reiríamos tanto. ¡Hala Madrid!

Premio Di Stefano - Cristiano Ronaldo. Sus cuatro goles hablan por sí solos.

Premio Tuercebotas – Dabo. Fue salir él y ver cómo la defensa sevillista se demoronó como un castillo de naipes... aún más que antes que saliera.

Premio Stoichkov – Romaric. Le propinó un cachetazo y tirón de pelo a Arbeloa que pa’qué, como dirían por allí en el sur. Solamente amarilla, claro está. Qué fácil es pitarle al Madrid…

Premio Redondo – Xabi Alonso. El tolosarra estuvo maravilloso en la distribución del balón. Lo sacó limpio constantemente y recuperó muchos balones. Volvió a mostrar el gran nivel al que nos tenía acostumbrados.