![]() |
| Se nota que la Premier se le da bien... |
Se repitió el escenario y la escena. El Real Madrid volvió a imponerse en Manchester ante el público mancuniano que vuelve a sufrir una pesadilla blanca en el Teatro de los Sueños, estadio talismán para el conjunto madridista. Volvió a ser un tal Ronaldo el que los sentenció al olvido, un Ronaldo también ovacionado más al principio que al final. Un Ronaldo sobrepasado, paradójicamente, por un ambiente benévolo, contrario a los que se encuentra en el territorio español. Sumado a la desaparición de Cristiano, la lesión de Di María parecía hundir aún más animicamente a un equipo que veía como los cuartos de final de su competición más mística se les escurría por las endebles manos.
